Un Plato de Cuchara con Fundamento 🥔🥩🍄
Este guiso es la opción idónea para disfrutar de la cocina tradicional, reuniendo en una sola cazuela una variedad de verduras magnífica y una carne tierna y magra. Al cocinar el solomillo con las alcachofas, las setas y el toque aromático del azafrán, logramos una salsa trabada con una profundidad de sabor espectacular. Una receta con mucho fundamento, perfecta para comer bien en familia y reconectar con esos platos de siempre que aportan energía de la buena y sientan de maravilla.
⏱️ Tiempos de preparación:
Preparación: 15 minutos
Cocinado: 35-40 minutos
Tiempo total: 50-55 minutos
Ingredientes:
1 Solomillo de cerdo fresco
Patatas (de variedad para guisar, como la Monalisa o Kennebec)
1 Cebolla
1 Pimiento verde
1/2 Pimiento rojo
2 dientes de Ajo
1 Zanahoria
Alcachofas (frescas limpias, congeladas o de buena conserva)
Setas congeladas o variadas
Guisantes
Hojas de Laurel y unas hebras de Azafrán
1 cucharada de pulpa de Ñora
1 Tomate maduro rallado
1 cucharada de Especias para arroces (o cúrcuma como colorante natural)
Agua o caldo de verduras/carne
Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
Sal y pimienta negra
Preparación:
Comienza por limpiar el solomillo de cerdo, salpimiéntalo al gusto y córtalo en dados o medallones de bocado.
Pon una cazuela amplia al fuego con un buen chorro de AOVE y dora la carne junto con un par de hojas de laurel para que coja aroma. Cuando los trozos estén sellados y doraditos, retíralos de la cazuela y resérvalos en un plato para que no se sequen.
En esa misma cazuela, aprovechando los jugos de la carne, prepara el sofrito incorporando los ajos, la cebolla y los pimientos finamente picados. Cocina a fuego medio hasta que la verdura empiece a ablandarse.
Incorpora la zanahoria troceada en rodajas o dados y rehoga todo junto durante unos minutos más.
Añade las alcachofas, las setas y los guisantes a la cazuela, removiendo bien para que se mezclen con el sofrito y absorban los sabores durante 2 o 3 minutos.
Agrega las hebras de azafrán, la cucharada de pulpa de ñora y el tomate rallado. Remueve con paciencia y deja que el sofrito reduzca y pierda el agua del tomate.
Es el momento de incorporar las patatas chascadas (recuerda que romperlas metiendo el cuchillo y tirando ayuda a liberar el almidón de forma natural para que el caldo ligue y espese por sí solo). Remueve durante un minuto para que se impregnen bien.
Devuelve el solomillo reservado a la cazuela con los jugos que haya soltado en el plato.
Añade la cucharada de especias para arroces y mezcla todo con suavidad para unificar el color y los aromas.
Cubre con agua o caldo caliente justo hasta ras de las patatas. Tapa la cazuela y cocina a fuego medio-bajo hasta que las patatas estén completamente tiernas y notes que el caldo ha quedado perfectamente trabado, espeso y sabroso.
Consejos y Beneficios Nutricionales:
Proteínas Magras y Salud Muscular: El solomillo de cerdo es uno de los cortes más limpios y bajos en grasa, aportando proteínas de alta calidad que favorecen la recuperación y la salud muscular.
Energía Sostenida: Los hidratos de carbono complejos de las patatas guisadas proporcionan un combustible excelente para el organismo, garantizando una saciedad prolongada y una buena salud metabólica.
Alto Contenido en Fibra: La combinación de alcachofas, guisantes, setas y zanahorias enriquece el plato con fibra soluble e insoluble, excelente para mantener el equilibrio de la microbiota y apoyar la salud digestiva.
Poder Antioxidante: El azafrán, el pimiento y la pulpa de ñora introducen carotenoides y compuestos fenólicos que cuidan de forma activa la salud celular frente al daño oxidativo.
Corazón Sano: Al utilizar AOVE como grasa principal para el sofrito y cocinar a base de caldos caseros y hortalizas, reducimos el consumo de grasas saturadas protegiendo la salud cardiovascular.
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