El Plato de Cuchara con Fundamento
Este guiso es un pilar de nuestra gastronomía; una receta tradicional que reconforta el alma y aporta una energía equilibrada. La combinación de la legumbre con el punto salino del bacalao crea una experiencia de nivel, especialmente si aprovechamos las pieles del pescado para enriquecer el caldo. Es un plato completo, nutritivo y perfecto para disfrutar de la cocina de siempre con un toque saludable y auténtico para comer bien en cualquier ocasión.
⏱️ Tiempos de preparación:
Preparación: 15 minutos (más remojo previo)
Cocinado: 45-60 minutos (dependiendo de la cocción del garbanzo)
Tiempo total: 1 hora aproximadamente
Ingredientes:
400 g de Garbanzos (puestos en remojo la noche anterior)
250 g de Bacalao desalado de calidad
1/2 Pimiento rojo y 1/2 Pimiento verde
2–3 Tomates maduros triturados
Pimientos del piquillo en tiras
2 dientes de Ajo y 1 Cebolla
Cúrcuma o especias para arroces
4-5 Cda. Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) y Sal
Opcional: Caldo preparado con las pieles del bacalao
Preparación:
Tras haber dejado los garbanzos en remojo la noche anterior, cuécelos en agua con una pizca de sal hasta que estén bien tiernos.
Para una receta con fundamento, puedes preparar un caldo rápido con las pieles del bacalao y reservarlo para mojar el guiso más adelante.
En una cazuela con un buen chorrito de AOVE, prepara un sofrito con el ajo, la cebolla y los pimientos rojo y verde bien picaditos.
Cuando la verdura esté bien rehogada, incorpora el tomate triturado y deja que reduzca a fuego lento hasta que esté bien concentrado.
Añade los garbanzos cocidos a la cazuela junto con el caldo de las pieles (o agua de cocción) y las tiras de pimiento del piquillo.
Incorpora la cúrcuma o tus especias favoritas y deja cocinar a fuego suave unos 10–15 minutos para que todos los sabores se integren y el caldo trabe ligeramente.
Por último, añade el bacalao troceado y cocina apenas 3–5 minutos. Es vital no cocinarlo en exceso para que el pescado quede jugoso, laminado y no se deshaga en el guiso.
Consejos y Beneficios Nutricionales:
Proteína Completa: La unión del garbanzo y el bacalao ofrece una excelente combinación de proteínas de origen vegetal y animal, esenciales para la salud muscular.
Bajo en Grasas y Rico en Omega-3: El bacalao es un pescado magro que aporta ácidos grasos beneficiosos para la salud cardiovascular sin sumar calorías excesivas.
Fibra y Saciedad: Los garbanzos son una fuente magnífica de fibra, lo que mejora la salud digestiva y mantiene el apetito bajo control durante más tiempo.
Poder Antiinflamatorio: El uso de la cúrcuma, junto con el licopeno del tomate cocinado y el AOVE, convierte este plato en un aliado contra la inflamación y el estrés oxidativo.
Salud Metabólica: Al ser un guiso basado en alimentos reales y cocción lenta, ayuda a mantener niveles de energía estables sin picos de glucosa.
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