CÓRDOBA · PRODUCTO LOCAL · FERIAS GASTRONÓMICAS
Así fue la III Feria Sabor a Córdoba 2026: los productores que descubrí (y los que reencontré)
Ya he vuelto de la tercera edición de Sabor a Córdoba y vengo encantada. Os cuento cómo fue, qué encontré y a qué productores tenéis que conocer.
Si me seguís desde hace tiempo, ya sabéis que para mí comer sano empieza mucho antes de la cocina: empieza en el producto. Y pocas cosas me gustan más que poder hablar cara a cara con quien hace ese aceite, ese queso o ese café. Eso es justo lo que te da Sabor a Córdoba, la feria agroalimentaria de la provincia que organiza la Diputación de Córdoba a través de Iprodeco, y que este año se ha celebrado del 23 al 25 de octubre en el Centro de Exposiciones, Ferias y Convenciones de Córdoba (CEFC), con entrada gratuita.
Estuve en la primera edición, en 2024, y el año pasado me fue imposible ir, así que a esta tercera le tenía unas ganas especiales. Y no me decepcionó. Si queréis ver los productores que conocí aquella primera vez, os lo cuento en este otro artículo.
Más productores, más bio y más calidad
Si tengo que resumir esta edición en una frase: más productores, más productos, más ecológico y más calidad. La feria no para de crecer: empezó en 2024 con unas 40 empresas, el año pasado fueron 52 y este año ha batido récord, con cerca de 70 empresas de siete comarcas de la provincia. Y se notaba. Fui el viernes por la tarde y había tantísima gente que a algunos stands era difícil acercarse. Hablando con varios productores, me dijeron que había sido un día increíble de bueno, y eso me alegra muchísimo, porque sé lo duro que es tener un negocio hoy en día, lo que cuesta mantenerlo y sacarlo adelante.
Por eso creo tanto en este tipo de ferias: acercan al productor y a quien consume, sin intermediarios. Cada vez somos más conscientes de la riqueza gastronómica que tenemos en nuestra provincia, y ver que tiene tan buena acogida me produce una alegría enorme.
Antes de seguir, una aclaración: no puedo hablaros de todos los productores, porque me llevaría un día entero. Me paro con los que mejor conozco y además he probado, que no por ello son mejores ni peores que el resto. Poco a poco, y cada año, iré ampliando la lista.
Lo primero que me llamó la atención es que este año había más productores de aceite ecológico, algo que para mí, que cada vez consumo más productos bio, es una gran noticia. Entre ellos, Aceites Renacer, de mi pueblo, La Carlota: detrás hay un joven emprendedor empeñado en seguir adelante, con un aceite de oliva virgen extra ecológico de variedad picual de excelente calidad, que ya os he compartido en varias ocasiones. Y además lleva con él unas aceitunas de El Rinconcillo, de su amigo Fran, que las hace como las de nuestras abuelas, ni más ni menos, de esas en las que lees los ingredientes de la etiqueta y los reconoces todos a la primera. También me paré en Pago Las Monjas, con varios tipos de aceite y un jabón natural que tengo pendiente probar. Y, cómo no, Almazaras de la Subbética, con unos aceites que están entre los más premiados del mundo.
Y una curiosidad que me encontré en el stand de Monteoliva, la cooperativa olivarera de Cabra: una jalea hecha con su AOVE Pajarero y una crema de cacao con aceite de oliva virgen extra, las dos para untar. Me hicieron gracia porque me recordaron a aquellos bocadillos que a veces nos preparaban en nuestra infancia, de aceite con azúcar o de aceite y cacao, y que han intentado recrear en estas cremas untables.
Había también varias panaderías de pan artesano, entre ellas Pan El Vacar, que he comprado en varias ocasiones, y obradores de postres tradicionales, de esos que saben a casa y a receta de toda la vida. Y en el apartado de ibéricos, Jamones David del Valle, con el sello de la Denominación de Origen Los Pedroches: os aseguro que son buenísimos. Además de sus paletas y jamones, os recomiendo la presa curada, tipo lomo, que os aseguro que está espectacular. Y de legumbre de aquí, La Flor del Garbanzo: con ellos no tuve ocasión de hablar, así que me queda pendiente para la próxima.
Una de las cosas que más me gustó fue encontrar café de especialidad, que es mucho mejor que el de supermercado: se nota en la taza desde el primer sorbo. Poder acercarlo al público en general y que vean la diferencia es lo bueno de esta feria. En el stand de Café a las diez, tostadores de Almodóvar del Río, está Mamen, la persona que hay detrás de este proyecto: ella compra el café, lo tuesta y lo saca adelante prácticamente sola.
Por supuesto, no faltaron los vinos y vinagres de nuestra tierra, cada vez más reconocidos (si os interesa, os cuento más en mi artículo sobre el vinagre de Montilla-Moriles), con un Túnel del Vino de más de 180 referencias de la mano de la sumiller Mara de Miguel, presidenta de Sabores de Córdoba, y un Túnel del Aceite con catas de las denominaciones de origen de la provincia. También había cerveza artesana de la tierra, como la de Cerveza Artesana Bandolera, miel de calidad, como la de Mielinízate, quesos y muchísimas catas y actividades a lo largo de los tres días.
La III edición en fotos















Lo que mejoraría (y mis consejos para la próxima)
La gran novedad de este año era la Ruta Eco, con 19 expositores de productos ecológicos, y era lo que más me interesaba. Aquí tengo que ser sincera: los stands tenían su distintivo, pero estaban repartidos por toda la feria y tenía que ir buscándolos. Creo que sería mucho mejor si estuvieran juntos en el mismo pasillo, para quienes consumimos este tipo de productos. Lo dejo como sugerencia para la próxima edición.
Si vas, ve con tiempo y sin prisa, porque apetece pararse en todos los stands; si puedes, mejor por la mañana, que por la tarde cuesta acercarse. Lleva bolsa y algo de efectivo, pasa por el Túnel del Aceite para descubrir qué variedad te gusta más y, sobre todo, pregunta sin miedo: a los productores les encanta contar lo suyo, y es la mejor forma de saber qué te llevas a casa.
Yo me volví con algunas cositas, con la alegría de ver a quienes ya conocía y con muchas ganas de que llegue la cuarta edición. Y si vas, cuéntame qué te traes.
Producto de aquí, de calidad y de gente que lo hace con cariño. Eso también es comer sano.
Si queréis saber por qué el aceite de oliva virgen extra es la base de mi cocina, os lo cuento en mi artículo sobre el AOVE. Y para comer por la provincia, echad un ojo a mi sección Córdoba.





