El pollo asado de siempre, jugoso y con patatas 🍗🥔🔥
Los muslos de pollo asados con patatas son un clásico que nunca falla en la mesa. Con esta receta consigues una carne muy jugosa y una piel dorada y crujiente, gracias a un truco muy simple: la mantequilla y regar el pollo con el jugo de la cocción.
Junto con una ensalada tienes un plato único y completo, ideal para comidas familiares o para dejar resuelto en tus menús semanales. Comida casera y con fundamento, sin complicarte.
⏱️ Tiempos:
- Preparación: unos 15 minutos
- Horno: 50–70 minutos a 190 °C
- Tiempo total: entre 1 hora y 1 hora y media, aprox.
Ingredientes:
- 4 muslos de pollo
- 4 patatas medianas (cortadas en rodajas gruesas)
- 6-8 dientes de ajo (picado)
- Perejil fresco picado, al gusto
- 50 g de mantequilla aprox. (un trozo por muslo)
- Un chorrito de agua para la base
- Sal y pimienta al gusto
Preparación:
- Pela las patatas y córtalas en rodajas gruesas (de 1 cm más o menos). Colócalas en el fondo de una fuente apta para horno y sazona con sal y pimienta.
- Pon los muslos de pollo boca arriba encima de la cama de patatas. Pica el ajo y el perejil y repártelos por encima del pollo. Salpimenta generosamente.
- Coloca un buen trozo de mantequilla sobre cada muslo. Vierte un poco de agua en el fondo de la fuente para que se cree vapor y las patatas no se sequen al principio.
- Lleva la fuente al horno precalentado a 190 °C y cocina durante 20 a 30 minutos.
- Saca la fuente, dale la vuelta a los muslos y riega la carne con el jugo de mantequilla que se ha quedado en el fondo. Este paso es la clave de la jugosidad.
- Vuelve a meter la fuente en el horno y cocina 30 o 40 minutos más, hasta que el pollo esté bien hecho y la piel (si la conserva) esté dorada y crujiente.
- Sirve el pollo con las patatas al momento, regando la carne una última vez con el jugo de la fuente.
Consejos y beneficios nutricionales:
- Plato único equilibrado: para que esta receta de pollo y patatas sea un plato único y equilibrado, acompáñala de una gran ración de ensalada fresca o verduras salteadas (como brócoli, espárragos o pimientos) para aumentar el aporte de fibra y vitaminas.
- Ahorro de tiempo y energía: cocinar las patatas y el pollo juntos en el horno es una forma eficiente de preparar una comida completa con mínima supervisión.
- Riego (basting): el riego con el jugo que sueltan la mantequilla y el agua es el factor clave para que el pollo asado se mantenga tierno y jugoso por dentro.
- Alto valor nutricional: los muslos de pollo son una fuente rica en proteínas de alta calidad y energía, ideal para dietas activas.
- Alternativa a la mantequilla: si buscas una opción con menos grasa saturada, puedes sustituir la mantequilla por aceite de oliva virgen extra (AOVE), asegurando igualmente la jugosidad y el sabor mediterráneo.
- Piel crujiente: si utilizas pollo con piel, para un acabado crujiente, en los últimos 5-10 minutos de cocción puedes subir la temperatura a 220 °C o usar la función de grill.
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