Mi versión rápida de la clásica parmesana 🍆🧀🌿
Esta parmigiana de berenjena y pesto es mi forma de disfrutar el clásico italiano sin pasarme la tarde en la cocina. La berenjena es la protagonista, tierna y ligera, y con el queso gratinado y el pesto casero queda espectacular con muy poco.
El secreto está en usar buenos ingredientes: un tomate frito casero (o uno comprado con una lista de ingredientes limpia y sin azúcar añadido) y un buen AOVE. Un plato equilibrado para comer bien cualquier día.
⏱️ Tiempos:
- Preparación (con el pesto): unos 15 minutos
- Plancha y horno: unos 20 minutos
- Tiempo total: unos 35 minutos
Ingredientes:
Para la base:
- 1 berenjena
- 100 g de tomate frito
- 100-150 g de queso tierno de cabra (o mozzarella, parmesano rallado o una mezcla)
- 1-2 cucharadas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)
- Sal y pimienta al gusto
Para el pesto casero:
- 1 manojo de albahaca fresca (solo las hojas)
- 1 diente de ajo
- 100 ml de AOVE
- 1 trocito de queso parmesano o curado
- 1 cucharada de piñones o nueces (o una mezcla)
- 1 pizca de sal
Preparación:
- Haz el pesto: tritura la albahaca, el ajo, el queso, los piñones o nueces y la sal con el AOVE hasta que quede una salsa con textura.
- Corta la berenjena en rodajas de 1 cm y hazlas en una sartén o plancha caliente con un chorrito de AOVE, por los dos lados, hasta que estén tiernas y doraditas. Sálalas.
- En una fuente apta para horno, extiende una capa de tomate frito como base.
- Coloca encima una capa de berenjena y pon sobre cada rodaja un trocito de queso y una cucharadita de pesto.
- Repite con otra capa de berenjena, queso y pesto.
- Mete la fuente en el horno precalentado (o con la función grill) hasta que el queso esté gratinado y dorado.
- Sírvela calentita.
Consejos y beneficios nutricionales:
- Ligera y saciante: la berenjena es casi todo agua y aporta fibra, así que llena con muy pocas calorías.
- ¿Amarga la berenjena? Las de ahora apenas amargan, pero si quieres asegurarte, échales sal gruesa a las rodajas, déjalas 15 minutos y sécalas con papel antes de la plancha.
- Tomate frito casero: haciéndolo tú controlas lo que lleva y te ahorras azúcares añadidos y aceites de peor calidad. Además, el tomate cocinado aporta licopeno.
- Versión vegana: cambia el queso por un queso vegano para gratinar y usa levadura nutricional en el pesto.
- Aprovecha el pesto: el que te sobre guárdalo en un tarro de cristal en la nevera, cubierto con un hilito de AOVE.
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Mira cómo se hace en vídeo 👇👉
¿Quieres ver cómo preparo esta parmigiana de berenjena y pesto? 🍆
Dale al play y sigue la receta paso a paso en menos de un minuto.





