Un Plato Completo en Tiempo Récord 🍗🥕🥔
Olvídate de las comidas monótonas. Esta versión del clásico pollo al ajillo se eleva de nivel al añadir una base de verduras frescas y el toque irresistible de los ñoquis, que absorben toda la salsa y el aroma del vino y las hierbas. Es una opción ideal para quienes buscan comer saludable sin renunciar al sabor de un plato tradicional, pero adaptado al ritmo de vida actual.
Ingredientes:
1 Pollo troceado (puedes usar contramuslos para más jugosidad)
4-5 dientes Ajos enteros
2 hojas Laurel
1 cucharada Finas hierbas (tomillo, romero, orégano)
Al gusto Sal y Pimienta
Cantidad al gusto Verduras (yo usé menestra congelada)
1/2 paquete Ñoquis de patata
1 cucharada Concentrado para sofrito (opcional)
1 chorrito Vino blanco
Cantidad necesaria Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
Preparación:
Aromatizar el aceite: En una sartén amplia o cazuela, sofríe los ajos con el laurel en un buen chorro de AOVE. Cuando los ajos empiecen a bailar y coger color, añade el pollo salpimentado.
Dorar el Pollo: Incorpora las finas hierbas y cocina el pollo a fuego medio-alto hasta que esté bien doradito por fuera. Este paso es clave para sellar los jugos de la carne.
Añadir Vegetales: Incorpora las verduras troceadas de tu elección. Rehoga unos minutos para que se impregnen del sabor del ajo y las hierbas.
Ligar la Salsa: Añade el concentrado para sofritos y el chorrito de vino. Remueve bien y deja que se cocine todo junto a fuego medio. Verás cómo la salsa empieza a reducir y a ligarse, volviéndose deliciosa.
El Toque Final (Ñoquis): En los últimos 10 minutos de cocción, añade los ñoquis directamente a la sartén. Al cocinarse dentro de la propia salsa del pollo, quedarán tiernos y con un sabor increíble. Si ves que se queda muy seco, puedes añadir un pelín de agua o caldo.
Consejos y Beneficios Nutricionales:
Plato Único Equilibrado: Tienes la proteína magra del pollo, la fibra y vitaminas de las verduras, y los hidratos de carbono de los ñoquis. No necesitas nada más.
Masticación y Saciedad: Al incluir verduras troceadas y la textura densa de los ñoquis, este plato requiere masticación, lo que ayuda a enviar la señal de saciedad al cerebro mucho antes.
Sabor sin Excesos: El uso de hierbas aromáticas y el sofrito de ajo permiten reducir la cantidad de sal necesaria sin perder ni un ápice de potencia en el paladar.
Versatilidad: Puedes adaptar las verduras según la temporada: alcachofas en invierno, espárragos en primavera o berenjena en verano.





